
Son pocas las veces que un gol genera tanta emoción colectiva fulminante: el gol de Kempes con la "suela" a Holanda en el 78, los dos goles de Maradona a los ingleses en el 86, la corrida y gol inolvidable de Burruchaga en el mismo mundial, los goles de Caniggia en el 90 (Brasil e Italia), el gol de Maradona a Grecia en el 94....sin dudas el gol de Maximiliano Rodriguez (el "Burruchaga" de ésta selección) a México es una de las grandes emociones que nos quedará en la memoria de todos nosotros, por el momento del partido, porque inexorablemente se iba a la definición por penales, pero por sobre todas las cosas por ese momento sublime en que el volante polifuncional bajó un cambio de frente de 20 metros, durmió la pelota en el pecho, amortiguando su descenso, e impactó de volea y de zurda (su pierna menos hábil) para colgarla de un ángulo, por detrás del vuelo estéril (y emocionante) del arquero mexicano. Un momento sublime en la Historia del Fútbol Argentino.
Por demás de todo eso, un partido tosco, táctico entre Argentina y México, con un planteo inteligentísimo de los comandados por Ricardo La Volpe, ahogando al equipo argentino en tres y cuartos de cancha y especialmente sobre los laterales, con un equipo ordenado y que motivó un esfuerzo extra para la Selección Argentina, que transpiró más en este partido que en los tres encuentros anteriores.
Pese a ésto, los dirigidos por Pekerman siempre buscaron el triunfo, y en el ST, cuando México empezaba a mostrar deficiencias físicas que dificultaban su trabajo, la inteligencia de Pekerman fue vital para poner en cancha a tres jugadores dinámicos (Aimar, Tevez y Messi) para desgastar al rival.
El triunfo costó, pero fue justo, por un equipo que no encontró respuestas futbolísticas adecuadas pero que puso el coraje y la garra necesaria para ganar y tener intactas las posibilidades de campeonato. Ahora viene Alemania, el conjunto anfitrión, un equipo que viene de menor a mayor, pero que respeta al conjunto albiceleste y sabe que el próximo encuentro es una "final anticipada" de Alemania 2006. Enhorabuena.
UNO POR UNO:
Abbondanzieri (8): máxima seguridad, un líder en ésto de las paradas difíciles, apareció cuando tenía que decir presente: en el Mundial.
Scaloni (5): mucha voluntad y poca claridad. Mejor en defensa que en ataque.
Ayala (8): otro gran responsable de que Argentina siga en camino. Impasable por arriba y salida clara desde el fondo.
Heinze (5): la contracara de su compañero de saga. Desorientado, perdió casi siempre por arriba y pocas veces salió con soltura. Debe serenarse más.
Sorín (5): su fuerte es su manejo de pelota por sobre la marca, pero ésta vez sufrió con la llegada de los volantes externos mexicanos. A favor: su fuerza de voluntad pese a que estaba sin resto físico.
Maximiliano Rodriguez (9): su gol es la gran razón de que sea la figura del partido. Sintió mucho el rigor físico del rival pero ayer demostró que tiene pasta de crack y que es una de las llaves del equipo.Mascherano (6): algo confuso, sobre el final se desdobló en el medio y en la defensa y batalló con el coraje que siempre tiene.
Cambiasso (5): discontinuo, el PT sobre la derecha y el ST sobre la izquierda. Su irregularidad durante el partido fue la clave para que fuera reemplazado.
Riquelme (6): mucho esfuerzo físico (no es su fuerte) y algunos pases de calidad. En el final del partido jugó de "doble 5" para compensar el mediocampo. Terminó exhausto.
Saviola (5): partido irregular del delantero. Nunca encontró los huecos para superar a la defensa rival y sobre el ST el arquero mexicano le tapó el gol del partido.
Crespo (6): absorvido por la marca, siempre está: convirtió el gol del empate en un momento clave del partido, cuando las "papas" quemaban.
Aimar (5): intentó tener la pelota, pero tuvo más errores que virtudes.
Tevez (6): amenaza constante para el rival, le dio dinámica al ataque argentino.
Messi (7): su gambeta fue un dolor de cabeza para México, que sirvió para que se desgastara mucho más.